
La vivienda, la educación y el trabajo productivo, han sido tres ejes de su ejemplo cristiano en la promoción humana y familiar de los nariñenses
... "aún hay mucho por hacer, es necesario perfeccionar lo existente,... Es importante captar la ayuda de personas entendidas que se unan a ésta misión. A través de un trabajo en equipo logremos sacar adelante esta obra de Dios", concluye el Padre.
Por Ilich Ruiz Y Magaly Mora.
Movimiento Católico Misionero Cofrarios de la Virtud.
Sangre antioqueña, corazón nariñense
Marinilla, Antioquia, fue el pueblo que vio nacer al Padre José Félix Jiménez en el seno del hogar conformado por don Antonio Jiménez y doña Margarita Gómez. A los 18 años, arribó a Pasto en 1949. Un hombre que representa la sencillez y entrega por la vida de los demás como respuesta a Dios, edificando en vida aquello que ha predicado con palabras. La vivienda, la educación y el trabajo productivo, han sido tres ejes de su ejemplo cristiano en la promoción humana y familiar de pastusos y nariñenses, ejemplo que perdurará como una bella muestra de la capacidad del logro a partir de un espíritu de cooperación con esfuerzo, voluntad, sacrificio y sobre todo, fe en Jesús y santa obediencia a la Iglesia.
El Padre Jiménez ha reflejado la Doctrina Social de la Iglesia Católica siendo un misionero del amor cristiano sobre la realidad concreta de Pasto a través de las siguientes obras:
Autoconstrucción de Viviendas
Es un proyecto social de vivienda propia a las familias menos favorecidas "Más que a favor de la construcción de viviendas, he trabajado por la autoconstrucción de las mismas. El objetivo era que las personas construyeran sus propias casas, sin depender de la explotación de las entidades financieras. En cambio, se procura la colaboración comunitaria para que luego de un gran trabajo en equipo, sea posible la construcción de casas en muy buenas condiciones" afirmó el padre Jiménez. El proyecto llamado "Vivienda Cristiana", liderado por el entonces Obispo de Pasto, Monseñor Emilio Botero González, fue muy importante en la consolidación de barrios que se hicieron con el aporte de muchas voluntades. En honor a éste Obispo, se fundó el barrio Emilio Botero y otros barrios como Las Mercedes, Potrerillo, Jorge Giraldo, ante los cuales se vieron realizados los sueños de muchos, gracias a una visión de Economía de Comunión cumplida por el Padre Jiménez, la cual, involucra principios como inteligencia colectiva, liderazgo de trabajo colaborativo, cooperativo y solidario.
Colegio La Presentación
La Obra Social El Carmen, al compás de lo que sugieren las Escrituras "El comienzo de la sabiduría es el deseo sincero de instruirse" (Sabiduría 6, 17), Al respecto, el Padre Jiménez relata: "se inicia la construcción del Colegio La Presentación, ya que los barrios eran nuevos y no contaban con centros educativos cercanos, lo cual, facilitó la educación de jóvenes que vivían a los alrededores. La Presentación empezó como colegio femenino, luego como nocturno de varones, posteriormente apareció primaria y el bachillerato en jornada de la tarde. Últimamente, se ha ampliado a una modalidad semipresencial para adultos que tienen dificultades de asistencia periódica. El año pasado se graduaron 600 bachilleres cuyas edades oscilan entre 20 y 70 años". Además de resultados sociales concretos, el Colegio La Presentación, ha venido representado una insignia ciudadana de bendición para muchos nariñenses, que gracias a los beneficios brindados por ésta institución, cambiaron su calidad de vida y su posición dignificante en el mundo.
Educación Social para el Trabajo
La educación es un factor de desarrollo comunitario, sobre todo cuando se complementa lo académico con lo laborioso: "Hoy no es suficiente el bachillerato académico y ante esto, en la Obra estamos trabajando por la Educación Productiva, pues la realidad es que si las personas no aprenden a trabajar se mueren de hambre y luego viene la frustración de que cuando se reparten hojas de vida, nadie los llama; de ahí que se ha procurado enseñar un oficio para que las puertas empiecen a abrirse. Así es como ofrecemos talleres productivos que buscan que la gente aprenda a trabajar comunitariamente".
Espíritu de Gratitud
El Padre extiende su gratitud a personas que experimentaron la evolución de su Obra, al resaltar la labor de fieles colaboradores: "dos incansables personas que junto a mí han trabajado ardua y permanentemente para hacer este sueño posible, son Milton Portilla y Jorge Montenegro. A ellos y a todos los demás, la Obra Social El Carmen los reconocerá mientras vivan". En el mismo sentido, gratitud es también lo que sienten personas como Darwin Mauricio Bravo: "gracias al Padre Jiménez ahora soy lo que soy, tengo lo que tengo, ya que gracias a él, realicé mis estudios en el SENA, me capacité y tengo trabajo." Actualmente se desempeña como Coordinador del Taller de Ebanistería en la sede de la Obra Social El Carmen, son apenas el resonar de muchas otras personas que viven y vivirán agradecidas con la Obra del Padre Jiménez.
El obrar del Padre José Félix Jiménez es incansable y esto obedece a su admirable humildad cristiana: "aún hay mucho por hacer, es necesario perfeccionar lo existente, buscar nuevas opciones para que la Obra tenga vida propia y se organice con autonomía dada la escasez de recursos económicos. Es importante captar la ayuda de personas entendidas que se unan a ésta misión. A través de un trabajo en equipo logremos sacar adelante esta obra de Dios" concluye el Padre.