La hermana Rosa Amelia, Embajadora de Nariño

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Desde hace diez años la religiosa nariñense, Rosa Amelia Rodríguez Cerón, es tal vez, sin proponérselo, la mejor embajadora de Colombia en África. Esta hermana Franciscana, nacida en la vereda Germán del municipio de Samaniego, hace parte del Centro de Misioneras Latinoamericanas en la población de Karangasso, un lugar tan remoto e inhóspito, como desconocido para los colombianos.

Por: Édgar González

Su formación en enfermería, en licenciatura en filosofía y teología, pero sobre todo su profunda fe y su alegría le dieron herramientas para trabajar en medio del desierto y de la pobreza extrema de Malí, un país enclavado en la parte noroccidental de África, donde la Hermana Rosa Amelia es la encargada del Centro de Salud y muy pronto inaugurará un hogar para niños huérfanos. Sobre todo para los que quedan desprotegidos cuando su progenitora muere en el parto -y por razones culturales incomprensibles para nosotros- son considerados como "Brujos" o "Malditos" y nadie quiere hacerse cargo de ellos.

Su permanencia en África no ha sido fácil. Prácticamente al momento de su arribo a Malí, en julio de 1999, fue atacada por el paludismo y las constantes recaídas. Una vez sanaba, la enfermedad tropical regresaba. Fue tan delicado su estado de salud, que su médico le dijo: "O te mueres o quedas inmune". Afortunadamente fue lo segundo.

Luego de derrotar al paludismo, llegaron las barreras idiomáticas. Pues el francés que aprendió meses antes en Suiza, no le bastaba. Debía apropiar además algunos términos básicos de Miñaca, lengua local y el bambará, la lengua nacional. Por si fuera poco, la alimentación, el clima y el hecho de adaptarse a costumbres propias de un país con mayoría musulmana, hicieron más complicada la permanencia de esta nariñense, por lo menos durante su primer año de estadía.

La Misión

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"Gracias a las dificultades aprendí que misión no era solamente: predicar el Evangelio, enseñar el Catecismo o invitar a la gente a que se convierta y se bautice".

"Aprendí también que misión es hacer las cosas de la vida diaria: Administrar un Centro de Salud, donde tu puedes recibir un niño que nace, un enfermo que agoniza, una señora que va a dar a luz, otra que hay que llevarla al hospital de Koutiala porque aquí ya no puedes hacer nada mas, ya que no tienes todos los recursos; otra que se cayó de un árbol, pues estaba recogiendo los frutos de karité para hacer el aceite y venderlo; otra que se cayó de un árbol de baobab porque estaba cogiendo hojas para la salsa que se come con el "to" comida esencial en Karangasso".

Misión es también consultar y curar diariamente todos heridos por los bueyes durante el trabajo del campo, ir a comprar los remedios a Koutiala, a Sikasso, a Bamako, o donde los encuentres; pedir las vacunas, ir a buscarlas y vacunar todos los niños del área de salud, pesar los niños y llevarles su carnet de crecimiento y desarrollo, enseñar a las madres la preparación de la leche. Es también ir a las veredas con una pequeña brigada de salud y vacunar los niños y las señoras en edad fértil, darles formación sobre: el paludismo, el tifo, la meningitis, la diarrea, prevención de enfermedades. Enseñarles la dignidad de la mujer, el cuidado en el embarazo, los problemas y consecuencias de escisión (mutilación genital de la niña) el VIH Sida, bueno eso y mucho más.

"De Nariño extrañaba y extraño aún todo. La música, la calidez de la gente, los paisajes, mi familia. Pero nuestra vocación y el voto de obediencia, hacen que permanezca aquí, hasta cuando lo requieran mis superiores. Hasta que pueda servir a esta misión".

 
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