
Rosa Mosca, la Reina Conchita, El Cachirí, El Huezo, El Culebrón y por supuesto, Pedro Bombo son algunos de los personajes ilustrados en el Manual de Historia de Pasto y que fueron presentados por Carlos Figueroa Santacruz.
Con la intención de revivir anécdotas de curiosos y pintorescos pastusos, el historiador Carlos Figueroa Santacruz presentó en el Teatro Imperial de Pasto, su investigacon historica acerca de los Personajes Populares de esta ciudad.
La idea surgió alrededor del años 2005 cuando la Academia Nariñense de Historia de la cual, Carlos Figueroa es miembro de número; publicó una obra en la cual se hacía mención a académicos, médicos y personajes destacados de la sociedad de Pasto a lo largo de su historia. "Yo pedí a la Academia la autorización para hacer una publicación de los personajes tradicionales, dentro del manual de Historia de Pasto, la cual fue aprobada de inmediato, a partir de ahí empezó un trabajo solitario que ahora muestra sus frutos", comentó Figueroa.
Memorias e historia
"Pasto, se fue. Nadie se acuerda de lo que era esta ciudad hace algunos años", era lo que reflexionaba este académico y estudioso de la historia cuando se propuso escribir acerca de la vida de los más curiosos, exóticos y maravillosos personajes de esta región.
"Para mí es un orgullo presentar a esta gente que hizo parte de la vida de Pasto, que le dio alegría a la ciudad y que están perdidos en las memorias de muchas personas a quienes tuve que recurrir y me ayudaron sin problemas".
Anécdotas
Durante su charla, Carlos Figueroa Santacruz enseñó que el famoso Pedro Bombo nació en Tangua y que murió a la edad de 52 años y que María Piña su fiel amiga nació en Bomboná y que cada seis de enero se vestía como una reina para el desfile.
Junto a ellos, el historiador narró detalles jocosos de la vida de personajes como: Rosa Mosca, la Reina Conchita, El Cachirí, El Huezo y El Culebrón.
"El Huezo decía que se bañaba con la lluvia y se secaba con el viento; esa era su filosofía. El Cachirí era muy galante con las damas y dicen que un día cuando era director de la Cárcel de La Unión dejó libres a los presos para que regresaran al día siguiente. Volvieron todos y otros más que se habían fugado antes", comentó festivamente.
Historias como éstas, mas al detalle se encuentran en el libro del cual Figueroa Santacruz ya prepara una nueva edición en la que se hablará de la vida de nuevos personajes de este siglo, "como aquel cieguito que canta a todo pulmón en la Iglesia de San Juan", concluye Figueroa.