| Tiempo de Florecer |
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Entre el 17 y el 29 de agosto, se realizó en Pasto el Primer Encuentro Internacional de Culturas Andinas organizado por la gobernación de Nariño y que reunió a delegados de Chile, Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador, Venezuela y Colombia.
Voces de Nariño entrega a sus lectores una visión muy general de lo que ocurrió durante esos días que se convirtieron en un verdadero "Tiempo de Florecer". Este informe se basó en el material elaborado por Luis Calpa, integrante del Equipo de Sistematización del Encuentro Andino, a quien agradecemos su valiosa colaboración. Cambiamos de plumaje pero no cambiamos el canto Llegaron silenciosos, abrigándose con sus ruanas del color del arco iris unos, blancas o azules otros, acompañados de mujeres que tenían mucho que decir, y todos con una carga enorme de sabiduría "Aunque tengamos vestidos distintos, aunque tengamos facciones distintas nosotros ponemos nuestra cultura, nuestras tradiciones, nuestras creencias y ese es el canto y por eso creo que los pueblos indígenas somos como las aves, que cambiamos de plumaje pero no cambiamos el canto", dijo Leonor Zabaleta, mujer sabedora de la Sierra Nevada de Santa Marta en diálogo con Voces de Nariño. Llegaron indígenas orgullosos de sus ancestros, "que hablan desde sus pueblos y culturas milenarias con las palabras mayores, con las palabras primeras", como lo expresa Luis Calpa. Son los indígenas provenientes de las alturas de los Andes de Bolivia, Perú, Ecuador; lo mismo que de la Sierra Nevada de Santa Marta y del Cauca; representantes de las culturas Pastos, Awá, Quillacingas e Ingas; asimismo, de México y Guatemala, como de los ardientes llanos de Venezuela para "ofrecer armonías, bien vivir y posibilidades inmensas para resolver tensiones propias de nuestra manera de habitar el mundo de la vida en los tiempos de hoy.
"Más allá del imaginario extendido en occidente de personas exóticas y esotéricas, ellos fueron auténticos portadores de maravillosos secretos, memorias, historias, conocimientos, permanencias, saberes recónditos, mitos, rituales, dones, palabras sencillas, gestos, obras maravillosas de la creación e imaginación humana". Esta ofrenda que inicia su recorrido con las expresiones del encuentro y las posibilidades de reconocer la infinita limitación de lo humano. La arrogancia con la cual Occidente plantea aún hoy la derrota y extracción de la naturaleza, contrasta con el pensamiento andino caracterizado por la reciprocidad y solidaridad que surge del hondo pensamiento de estos pueblos fundantes. La palabra mayor que recrea la vida y el respeto de su totalidad en todas sus manifestaciones. La palabra que es portadora de alternativas para vivir de todos los pueblos originarios en los manejos de la soberanía alimentaria, el agua, la salud, el territorio, el equilibrio y manejo de los conflictos en la vida familiar y comunitaria. |





